HEGOA

Web 2.0

Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional

Nazioarteko Lankidetza eta Garapenari Buruzko Ikasketa Institutua

Institute for International Cooperation and Development Studies

Entrega de los cuerpos de los desaparecidos saharauis a sus familiares

Tras la presentación en septiembre del trabajo realizado con las primeras exhumaciones e identificación de saharauis desaparecidos realizadas, el equipo integrado por Hegoa y Aranzadi trasladó al Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias (GDTFI) una solicitud de medidas de protección y preservación de la zona y le invitaban a una próxima vuelta para proceder a la devolución de los restos a los familiares.

Solicitud remitida al GDTFI

Al mismo tiempo el Parlamento europeo en resolución del 16 de octubre de 2013 solicita expresamente “la creación de una misión oficial MINURSO-CICR en la comarca de Fadret Leguiaa, tras el descubrimiento de fosas comunes en la zona por el equipo de investigación de la Universidad del País Vasco, para proceder a la exhumación y devolución de los restos mortales a sus familiares”.

Resolución del Parlamento europeo

Este hecho y la predisposición de la propia MINURSO, ha motivado la vuelta del equipo en noviembre a la zona acompañados por una amplia delegación integrada por la propia MINURSO, representantes institucionales saharauis, organizaciones de derechos humanos, otras delegaciones internacionales y, muy especialmente, una representación liderada por Euskal Fondoa de las principales instituciones financiadoras vascas.

Comunicado desde Tinduf, del 19 de noviembre. PDF

UN LUGAR DE MEMORIA PARA LOS DESAPARECIDOS SAHARAUIS

En el día de ayer un grupo de 40 familiares ha viajado a la zona de Meheris-Amgala donde fueron encontrados en junio de 2013 los restos óseos de ocho desaparecidos que habían sido ejecutados por una patrulla militar marroquí el 12 de febrero de 1976.

Mientras tanto, el equipo formado por el Instituto Hegoa y la Fundación Aranzadi se encuentra ya en Tinduf y viajará hoy mismo para desplazarse al mismo lugar donde fueron halladas las primeras fosas comunes en el Sáhara Occidental. En este viaje se realizará la devolución de los restos de las ocho personas desaparecidas que fueron encontradas en dos fosas comunes en dicha zona en junio de 2013 e identificadas en el laboratorio forense y genético de la Universidad del País Vasco.

Durante el día 21 se realizará una presentación del informe “La Esperanza Posible” que trata sobre los primeros desaparecidos saharauis que fueron hallados en dos fosas comunes en el Sáhara Occidental. Se trata de un grupo de 8 beduinos, dos de ellos niños de 14 años, sobre cuyo destino las autoridades marroquíes, a través del Consejo Consultivo de Derechos Humanos, habían mentido en su informe de 2010 señalando que fueron detenidos y llevados al cuartel de Smara donde habrían fallecido. De los otros cuatro desaparecidos no existía ninguna información oficial. Abdeslam Omar, presidente de Afapredesa, Carlos Martín Beristain y Paco Etxeberria como responsables del proceso de investigación harán la presentación del informe ante un grupo de autoridades saharauis y miembros de varias delegaciones internacionales.

Se realizará la exhumación de las dos fosas que ya fueron identificadas y en las que quedaron –protegidos– los restos después de haber tomado muestras para los análisis genéticos en junio. Tras la exhumación se procederá a la devolución de los restos de sus seres queridos a los familiares para cumplir un anhelo largamente esperado por las víctimas y poder acompañar su proceso de duelo. Posteriormente se realizará la ceremonia de entierro e inhumación de los restos de las personas identificadas en el mismo lugar donde se descubrieron las fosas. La misión de Naciones Unidas MINURSO ha sido invitada por los familiares y autoridades saharauis a estar presente y observar este proceso.

Entre las autoridades saharauis estarán presentes el presidente del Parlamento Sr. Jatri Aduh, el ministro del Interior y familiar de dos de los desaparecidos Hamada Salma Daf y el fiscal saharaui Brahim Boila, entre otros. Este acto oficial de entrega e inhumación será seguido por un acto de reconocimiento a la dignidad y la memoria de las ocho víctimas encontradas. El lugar se considerará así un centro de respeto y de memoria, reconociéndolo como el primer lugar en el que una historia negada durante 38 años tiene su espacio compartido. Los familiares han realizado una placa conmemorativa de recuerdo que quedará señalando la zona donde reposarán sus cuerpos en territorio saharaui. Al acto acudirán representantes de Euskal Fondoa, que ha apoyado la realización de este proyecto de investigación de violaciones de derechos humanos y memoria histórica en el Sáhara desde su comienzos en el año 2010 prestando no sólo una importante aportación financiera, si no también su apoyo técnico. Al llamado plural que se hizo a las instituciones locales vascas, respondieron Jon Albizu (Concejal de Bienestar Social, Cooperación y Movilidad del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián) y Ander Rodríguez (Diputado Foral de Política Social de la Diputación de Gipuzkoa) uniéndose a la comitiva. Hay que destacar la especial relación que estas dos instituciones están manteniendo con el proyecto.

Posteriormente Carlos M. Beristain y Paco Etxeberria comparecerán ante el fiscal saharaui para declarar sobre el hallazgo de las fosas y proceder con los pasos correspondientes para la documentación oficial del caso. Este es el primer acto de este viaje en el que se esperan realizar nuevas exhumaciones en una zona cercana.

Equipo Hegoa/Aranzadi


Sahara 1 Sahara 2
Sahara 3 Sahara 4
Sahara 5 Sahara 6

Comunicado desde Meheris, del 23 de noviembre. PDF

FOSAS COMUNES Y ESPACIO DE MEMORIA EN EL SÁHARA

La mañana amaneció con una niebla de los días de noviembre en este desierto que es casi sabana, en Meheris. A las 9 de la mañana, la sala se fue llenando, poco a poco, de familiares y vecinos de las jaimas, de miembros del gobierno y la administración saharaui, de las delegaciones de varios países que llegaron hasta aquí, a 400 km dentro del desierto para participar en este día de la memoria. En esta esquina del mundo, tan olvidada, se juega también un pedazo del futuro de la cultura de derechos humanos.

Presentación ante los familiares y autoridades saharauis

En la presentación del libro “Meheris. La esperanza posible” y el trabajo de investigación, forense y genético publicado por Hegoa y Aranzadi, participamos Carlos Martín Beristain y Paco Etxeberria explicando ante los familiares y autoridades los detalles del proceso, las identificaciones llevadas a cabo así como las causas de muerte por arma de fuego. En nombre de los familiares, Hamada Salma Daf, hermano e hijo de dos de las víctimas identificadas y ministro del Interior saharaui, tomó la palabra para hablar de dos cosas que parecen contradictorias y que se juntan en este día: del dolor y de la alegría. 120 personas escucharon en esta escuela y comedor del desierto, convertida en sala de conferencias, las explicaciones y agradecimientos del presidente del Parlamento saharaui Jadri Adhu, en nombre de todo el pueblo saharaui: la verdad no es solo importante para los familiares que están aquí entre nosotros, es un derecho compartido y anhelado por nuestro pueblo. En el caso del Sáhara, y específicamente en el de los desaparecidos, la verdad ha sido una víctima más.

Las exhumaciones revelaron no solo restos de personas, identidades escondidas y causas de muerte violenta. Como se señaló en la presentación: hay un tiempo debajo de la arena que es 12 de febrero de 1976. Hay otro ahí arriba en que es 2013. Esos dos tiempos han estado separados apenas por 40 centímetros de arena durante años. La exhumación es un encuentro de dos mundos, el de los vivos y el de los muertos, y también de esos dos tiempos. La presencia de una delegación de la MINURSO, que en primera fila escucharon de forma atenta y tomando notas de las revelaciones saludada por todos los participantes y autoridades. A los miembros de la MINURSO les fue entregado un ejemplar del libro y del documental realizado sobre el caso.

Posteriormente, como directores de la investigación realizamos una declaración ante el fiscal saharaui, realizándose la entrega de los objetos recogidos en las dos fosas (documentos de identidad, objetos personales y ropa), manteniendo la cadena de custodia propia de este tipo de investigaciones, y reafirmando la veracidad de la documentación aportada, de forma que puedan darse nuevos pasos en la investigación judicial de los hechos.

La ceremonia de devolución y entierro de los desaparecidos

De Meheris a Fadret Leguiaa hay casi dos horas en coche por el desierto. El equipo realizó de nuevo la exhumación de las dos fosas identificadas en junio de 2013, y llevó a cabo el ordenamiento de los restos y los cuerpos identificados. El imán saharaui y algunos familiares, ayudaron en esa tarea de preparar los cuerpos. Con cuidado, en un lienzo blanco cada uno, fueron envueltos poco a poco, y anudados según la tradición musulmana. Ahí frente a nosotros, el muro construido por Marruecos que divide el Sáhara Occidental, parece más cerca que hace unos meses. Los soldados se van agrupando en las siluetas, y se ponen frente a nosotros mientras trabajamos. Desde ahí numerosos participantes en la ceremonia pudieron escuchar sus gritos.

En el acto de duelo y devolución participaron numerosos familiares. Una reducida delegación de la MINURSO hizo presencia en el lugar y observó el desarrollo de la ceremonia. El acto contó con la presencia de los familiares de las personas desaparecidas, autoridades saharauis, medios de comunicación, delegaciones del País Vasco, de Francia y Suecia. El ministro de justicia saharaui dio el pésame a las familias, señalando: hemos vivido unas atrocidades que no habíamos conocido como pueblo, pero este proceso os ha dado voz y es también vuestra victoria para que la esperanza pueda renacer.

El equipo de investigación hizo entrega a los familiares de los restos de sus seres queridos identificados, los seis adultos y los dos niños. Los familiares los llevaron uno a uno al lugar de entierro preparado previamente por un grupo de ellos, y depositándolos en el fondo de las tumbas. Colocaron piedras para proteger los restos y procedieron a la realización de las tumbas en medio del silencio y una gran emoción colectiva.

El lugar del horror, donde fueron detenidos y ejecutados ocho beduinos y enterrados de forma clandestina en dos fosas comunes, se ha convertido ahora en un lugar de memoria y de duelo. En el lugar quedó instalada una placa conmemorativa con sus nombres. Este es el primer espacio de memoria de los desaparecidos. Por decisión de los familiares, dicho entierro se realizó a escasos metros de donde fueron encontrados. Las fosas comunes fueron señaladas por los familiares con piedras. Cuando les preguntamos por qué, nos dijeron: es para conservar esta historia, de la que ahora ustedes también forman parte.

Carlos M. Beristain y Francisco Etxeberria