Mapa fosas Sahara

Mapa

Presentación

Lemsayed (cuartel cerca de Tan Tan)

El cuartel de Lemsayed está ubicado en el sur de Marruecos cerca de Tan Tan. La información incluida en el OASIS DE LA MEMORIA se contrasta tanto con la fuente testimonial saharaui como con la información oficial publicada por Marruecos. La muerte de varios detenidos que se encuentran todavía hoy desaparecidos en Lemsayed es reconocida en el listado publicado por el CCDH tras la IER, en el listado publicado en internet en 2010.

Fosas utilizadas para tortura y enterramientos

Durante más de treinta años se había tenido noticias de la existencia de enterramientos clandestinos en Lemsayed, donde se señalaba la existencia de una fosa donde fueron enterradas personas que habían sido torturadas hasta el extremo de la crueldad entre la vida y la muerte.

De acuerdo a las investigaciones, se constató que hubo dos lugares separados donde eran conducidas las personas detenidas. Una celda que formaba parte de unas instalaciones que contaba con un patio, y una fosa excavada en la tierra. Muy probablemente, según la información oficial proporcionada sobre algunas de las personas desaparecidas, dichas instalaciones corresponderían al cuartel militar de El Msayed. También varios de los detenidos entrevistados relataron que fueron trasladados en helicóptero a un lugar llamado Lemsayed (El Msayed) donde había un cuartel militar cerca de Tan Tan, en la zona sur de Marruecos.

Según la descripción proporcionada por uno de los sobrevivientes que estuvo capturado y torturado en la fosa de Lemsayed, en realidad eran dos fosas, las cuales parecían haber sido realizadas con un tractor o maquinaria similar y una tenía a su alrededor alambre de espino. La fosa contaba con iluminación nocturna mediante unos focos. La fosa en la que El Batal Lahbib estuvo tenía alrededor de tres metros de profundidad, estaba hecha mediante excavadora y después habían echado piedras. Según la víctima, toda la gente que llevaban allí era para morir. Además de estar rodeada de alambre de espino, esta fosa estaba bajo vigilancia militar. Según sus descripciones, al menos nueve personas se encontraban en ese momento en dicha fosa.

Las dos fosas tenían un uso distinto. En la primera se producían los interrogatorios y las torturas. A la otra fosa eran llevadas las personas moribundas o que fueron ejecutadas. Según el testigo superviviente de la matanza, en la segunda fosa eran depositadas las personas malheridas después de las torturas sufridas. Las torturas se cometían muchas veces mientras los detenidos se encontraban dentro de la fosa y los torturadores fuera de ellas, mediante el lanzamiento de piedras y el uso de látigos. Imagina.

Ceremonia de la degradación: violación sexual entre prisioneros

Según la descripción de los sobrevivientes, los detenidos en la fosa eran desnudados de forma forzada y la mayor parte del tiempo estaban dispuestos contra la pared de la misma. En estas condiciones eran sometidos a latigazos y apedreamientos, mientras eran interrogados. Las amenazas de muerte junto con el dolor físico extremo se acompañaron, al menos en una ocasión, de formas de violación sexual.

Muertes por torturas en la fosa

Los testimonios de supervivientes o testigos refieren que en ese lugar murieron bajo torturas varias personas o fueron ejecutadas. En varios casos dichas ejecuciones fueron utilizadas como forma de tortura para otros.

Según un testigo presencial, la muerte por torturas de Mohamed Uld El Bou El Bachir se dio en esa fosa de Lemsayed, a causa de las heridas producidas por piedras, como una forma de lapidación.

Después de dichas torturas, El Batal Lahbib fue sacado de la fosa con numerosas heridas, hematomas y llagas producidas por los latigazos, y con una profunda herida en la nalga. Tanto su relato como el de una de las personas que estaban en la celda anteriormente señalada, describieron la misma situación en que se encontraba la víctima.

La relación entre las fosas y la celda donde permanecían detenidos diferentes grupos de personas fue constante, por lo que fueron utilizadas de forma conjunta para la misma acción. Todo indica que en dicho cuartel, que operaba como centro clandestino de detención, se mantuvo a cierto número de detenidos durante un tiempo mientras eran interrogados y torturados. Algunos de ellos fueron llevados a nuevos interrogatorios a una de las fosas.

Las torturas también se dieron en la celda cerca de las fosas, que todo indica era parte del cuartel. En dicha celda permanecían recluidas otras personas. Según el testimonio proporcionado por El Batal Lahbib, las siguientes personas se encontraban en dicha celda: Mohamed uld Lawalad, Bamba uld Daf, Mustafa uld Ahmed Bab, Salek uld Ghala uld Dahomar, Mohamed uld Salma uld Meftah. Así como tres mujeres, Nguia Ment Lehmad, Fatma Elghalia Ment Haddu y la familia de Abdel Fatah uld El Boudnani, una mujer Maayifa Ment Ehseina y sus seis hijos (uno de dos años). Varias de esas personas son supervivientes de los hechos.

Ejecución de un niño

Dos testigos y víctimas directas señalaron que los militares trajeron en uno de los momentos de su captura a un niño de aproximadamente trece años. Dicho niño, era hijo de (Ham-di uld) Brahim Salem uld Mulay. Según el informe del Consejo Consultivo de Derechos Humanos marroquí (CCDH) al menos otros dos niños murieron durante su detención clandestina en dicho cuartel: Mohamed uld Ali (catorce años) y Chuij uld Ali (diecisiete años).

La información oficial del CCDH reconoce que el niño de catorce años estuvo detenido en el cuartel de El Msayed, murió durante su secuestro “a causa de las condiciones”.

Mujeres y niños detenidos

Los testimonios recogidos de supervivientes señalan la detención de varias mujeres y algunos de sus hijos pequeños, que se encontraban en las mismas instalaciones que ellos, en la misma celda de Lemsayed.

Una de ellas era Maayifa Ment Ehseina, detenida junto a sus cuatro hijos: Sidi Ahmed, Mohamed Salem, Bulahi, Hafda-Alah que tenía dos años; y a sus dos hijas: Tleila y Zaura. Maayifa, familiar de Abdel-Fatah uld El Boudnani, había sido detenida después que su esposo y fue llevada con sus hijos a Lemsayed, dejando a uno de ellos abandonado de forma forzada por los soldados.

Según los testimonios directos recogidos, tres mujeres estuvieron detenidas en Lemsayed: Nguia Ment Lehmad, Fatma Elghalia Ment Haddu y Maayifa Ment Ehseina. Maayifa fue liberada en 1978, del resto no se tiene información. Sin embargo, el CCDH reconoció en su informe de 2010 que en Lemsayed murieron otras dos mujeres, Fatma Ment Naser y Embarka Ment Daf uld Sid Salek, por lo que al menos cinco mujeres estuvieron detenidas en esa época en Lemsayed.

Fatma Elgalia Ment Haddu y Nguia Ment Lehmad habían sido detenidas en Yderia acusadas de colaborar con el Frente POLISARIO. El esposo de Fatma Elgalia se llamaba Hmetu uld Sidi Abdala, que según la información del CCDH murió en las mismas circunstancias en El Msayed.

Según el testimonio de El Batal Lahbib, una de las mujeres detenidas fue abusada sexualmente cada noche por varios grupos de soldados.

Según la descripción de los sobrevivientes, dos hombres y dos mujeres, una de ellas esposa de uno de los detenidos, fueron llevados a la fosa. Los hombres fueron torturados y ejecutados delante de ellas.

A las mujeres se las llevaron juntas, los trajeron a donde mataban a la gente. Las dos mujeres y los dos hombres, estuvieron dos noches. Las mujeres: Fatma Elgalia y Nguia Ment Embarek y los hombres Hmetu, que era esposo de Fatma Elghalia y Buleila. Al siguiente día, cogieron a los dos hombres, los metieron en un balde de hierro grande… solo oímos los gritos, tienen algo dentro que destroza la carne, esto nos lo contaban las mujeres que les miraban. Una vez que se cayó, lo metieron en la fosa. Se lo hicieron primero a Hametu y después a Buleila. Cuando estuvieron un tiempo en la fosa sacaron el pantalón de Hametu lleno de sangre y se lo dieron a su mujer. Metieron a las mujeres en la celda con nosotros. Mustafa Ahmed Baba.

Según la información oficial publicada por el CCDH, los dos hombres fallecieron en el cuartel de El Msayed, “a causa de las condiciones”.

Las fosas de Lemsayed fueron durante muchos años denunciadas por víctimas saharauis, pero negadas por las autoridades marroquíes. El Estado de Marruecos es responsable de proteger dichos lugares, hacer una investigación independiente sobre los hechos y las causas de muerte, exhumar los cuerpos y proporcionar a los familiares los restos para su inhumación y procesos de duelo. Las obligaciones del Estado se encuentran recogidas en una amplia legislación internacional incluyendo los principios del Derecho Internacional Humanitario. Esta tarea sigue estando pendiente, así como un reconocimiento de este escenario de exterminio que se dio en las fosas de Lemsayed.

En el informe del CCDH y de la IER, Marruecos reconoce como muertos en el cuartel de Lemsayed a personas de las que los testigos dan información detallada de cómo fueron torturadas y ejecutadas allí. Sin embargo, el informe de la CCDH-IER no facilita ningún detalle sobre su paradero, las circunstancias de su muerte o la existencia de las mismas fosas.

En este link, encontramos ejemplos de los datos dados por Marruecos a la petición del Enviado Personal de Naciones Unidas James Beker sobre el paradero de los desaparecidos, así como el análisis realizado por nuestro equipo de investigación a partir de la investigación con sobrevivientes, familiares y otros testigos claves.

Con el apoyo de: