Mapa fosas Sahara

Mapa

Presentación

Introducción

En esta infografía se encuentra una parte de la larga historia de violaciones a los derechos humanos sufridas por la población del Sahara Occidental, entre las que se encuentran ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, torturas, violencia sexual, desplazamiento forzado y refugio, bombardeos de población civil, pillaje, etc. El problema de las desapariciones forzadas sigue aún abierto en el Sahara Occidental. La mayor parte de ellas se dieron en los primeros años de la guerra, como parte de la represión contra la población civil saharaui, pero se extendieron en algunos casos hasta inicios de los años 90.

Los hechos que aquí se referencian son parte de varias investigaciones realizadas, desde el año 2010, por el Instituto Hegoa de la Universidad del País Vasco y dirigidas por Carlos Martin Beristain, contenidas en las publicaciones El Oasis de la Memoria. Memoria Histórica y violaciones de Derechos Humanos en el Sahara Occidental (Tomo I y II). De manera continua y con el aporte de la Sociedad de Ciencias Aranzadi bajo la dirección de su presidente Francisco Etxeberria, se prosiguió con las investigaciones, concluyendo otro proceso en el año 2013 y 2015, contenidos en los informes siguientes:

- MEHERIS. La Esperanza posible. Fosas comunes y primeros desparecidos.

- SABER AL FIN. Fosas comunes, desaparición forzada derecho a la verdad en el Sahara Occidental.

- LOS OTROS VUELOS DE LA MUERTE. Bombardeos de la población civil en el Sahara Occidental.

Las violaciones que aquí se analizan han sido cometidas por miembros de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado de Marruecos; la gran mayoría han sido contra la población civil; han seguido ciclos de violencia con una dimensión colectiva, afectando a numerosas personas y familias convertidas en víctimas; se han cometido siguiendo un modus operandi planificado y con la intervención coordinada de diferentes fuerzas de seguridad. El Sáhara Occidental se convirtió así en un territorio de exclusión para su propio pueblo.

Después de 40 años, el derecho a la verdad, a la justicia y reparación a víctimas directas e indirectas, y en general al pueblo saharaui, sigue siendo materia pendiente. Los esfuerzos de memoria relacionados con este conflicto, tienen en el caso del Sáhara aún más sentido, en tanto es uno de los conflictos más olvidados del mundo y que sigue alimentándose de la impunidad.

De acuerdo a la investigación El Oasis de la Memoria, entre los años 1975 y 1993 se registraron más de 800 casos de desaparición forzada (amén de muchos otros casos que ni tan siquiera han sido investigados) de los cuales 400 siguen desaparecidos. Imagina.

Si ponemos estas cifras en relación con el total de la población saharaui que habitaba el territorio, la prevalencia de este delito y de las ejecuciones extrajudiciales supera los ratios de Argentina o Chile y se acerca a los de conflictos calificados como genocidio como pueden ser los casos de El Salvador, Guatemala o Timor Oriental. Las bases jurídicas para las exhumaciones en el Sáhara Occidental se hayan recogidas en diversos instrumentos del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos. Para saber mas.

Contenido

Este es un mapa en construcción que esperamos ir completando, y corrigiendo si es necesario, dado que la información sobre los desaparecidos y fosas está tejida por el ocultamiento y una niebla de silencio. Es también una herramienta para el derecho a la verdad de las víctimas.

Con un sistema similar al utilizado en los Mapas de Fosas, se encuentran distintos lugares, tanto en el Sahara Occidental como en territorio marroquí, donde ocurrieron desapariciones forzadas junto a graves hechos de violencia y donde existen fosas o enterramientos clandestinos de personas represaliadas, ejecutadas o muertas como consecuencia de torturas en diferentes lugares del territorio. Son nombres, lugares o centros que se convierten así en la memoria del horror sufrido y concentran la demanda de investigación, reconocimiento y devolución de los restos a los familiares para poder realizar sus ritos siguiendo la tradición islámica propia de la población saharaui.

Entre estos lugares hay Centros Clandestinos de Detención, como por ejemplo el PCCMI de El Aaiún (Puesto de Mando de las Compañías Móviles de Intervención); o el cuartel de Lemsayed, cerca de donde testigos sobrevivientes relataron la existencia de fosas y enterramientos clandestinos. En otros casos, como en Um Dreiga, se trata de fosas ubicadas en el desierto, donde las víctimas fueron enterradas en medio del terror tras los bombardeos contra población civil por parte de la aviación marroquí en febrero de 1976.

La mayor parte de esos lugares no son accesibles para la investigación ni para las víctimas y permanecen solamente en la memoria de los sobrevivientes, en las investigaciones independientes, o donde se reconoce oficialmente el fallecimiento de personas represaliadas sin que exista acceso ni documentación a los lugares donde estarían enterrados por las autoridades marroquíes.

Centros clandestinos de detención

Los lugares de detención de personas saharauis que posteriormente fueron desaparecidas fueron las comisarías de distintos cuerpos de seguridad, como la policía o la gendarmería, así como diversos cuarteles del ejército donde fueron llevados inicialmente. Varios de esos lugares habían sido instalaciones militares del ejército español que fueron ocupadas por diversas fuerzas de seguridad marroquíes.

Posteriormente, los detenidos desaparecidos eran llevados a centros de detención específicos, algunos de ellos verdaderos campos de concentración que operaban de forma clandestina. La mayor parte de los centros se encontraban en territorio marroquí. Varios de ellos eran cárceles o comisarías, como en el caso de Agadir o Casablanca. Otros eran antiguos cuarteles o centros especiales de detención clandestina como Agdez o Kalaat M’gouna. En algunos casos, dichos centros se encontraban en territorio saharaui y eran cuarteles militares, de la gendarmería o policiales, como los del PCCMI de Dajla, Smara o El Aaiún. Incluso cárceles, como la Cárcel Negra de El Aaiún, operaron en diferentes momentos como parte de centros clandestinos donde desaparecieron detenidos saharauis.

En el caso del Sáhara, una parte de los detenidos desaparecidos permaneció oculta en centros clandestinos de detención y posteriormente fue liberada después de permanecer 8, 10 o hasta 16 años en dichas condiciones de detención clandestina. De esos sobrevivientes fueron recogidos los testimonios del horror sufrido, así como de la muerte o desaparición definitiva de otros detenidos.

Del total de las víctimas directas entrevistadas en la investigación El Oasis de la Memoria, que sufrieron detenciones arbitrarias y desapariciones temporales, el 63,1% estuvo en algún centro clandestino de detención. La mayoría de las víctimas de desaparición forzada estuvieron en más de un centro, por lo que sus desapariciones formaron parte de un plan estructurado y coordinado para la detención, interrogatorio, tortura y ocultamiento. Del conjunto de personas entrevistadas, los centros donde mayormente fueron recluidas las personas detenidas fueron: Kalaat M’gouna, la comisaría de Agadir, la comisaría de Agdez, el PCCMI de El Aaiún, la comisaría de Casablanca conocida como Derb Moulay Chérif, el cuartel de la gendarmería de El Aaiún, la Cárcel Negra de El Aaiún, el cuartel de la gendarmería de Smara, el cuartel de la gendarmería de Tan Tan, la cárcel civil de Kenitra, Batallón de Intervención Rápida BIR de El Aaiún. Asimismo, se mencionaron, entre otros, centros como la cárcel de Guleimin, el cuartel de El Msayed, la cárcel militar de Buzakarn, la cárcel de Smara, la comisaría de la policía de Tan Tan, la comisaría de la policía de Dajla, el PCCMI y el cuartel de la gendarmería de Dajla, DST (Dirección de Seguridad Terrirorial) Tetuán, entre otros.

Este panorama de diferentes centros clandestinos muestra cómo todos los puntos militares y policiales funcionaron como parte de dichos centros, o se convirtieron en parte de la cadena de acciones que llevó a las desapariciones forzadas. Si bien algunos de ellos fueron específicamente dedicados a las detenciones clandestinas como PCCMI, Agdez o Kalaat M’gouna, en muchas ocasiones, en un mismo centro, en una zona podía haber detenidos de forma arbitraria o legal mientras que otra funcionaba como centro clandestino.

Los traslados entre centros obedecían a razones operativas y de seguridad para el régimen. Por una parte, la economía represiva exigía ir concentrando a los desaparecidos en lugares en los que pudieran ser custodiados y ocultados de una manera más eficaz, disminuyendo el riesgo de fugas y el costo de su control. Esta concentración de los detenidos se fue haciendo en lugares que tenían un mayor espacio para ello y mejores condiciones de aislamiento, como el PCCMI de El Aaiún, el centro de Agdez o finalmente Kalaat M’gouna ambos en territorio marroquí. La fortaleza de Kalaat M’gouna, fue sucesivamente ampliada para acoger a la gran mayoría de detenidos desaparecidos saharauis que fueron finalmente liberados en 1991.

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